¿Cómo elegir bien un puro cubano?
El primer paso de una cata exitosa es, sin duda, la elección del puro.
Sin embargo, uno puede sentirse rápidamente perdido entre todas las distintas marcas y los diferentes cepos de los puros cubanos. En realidad, entre tanta variedad, solo los aficionados sabrían reconocer una vitola de calidad.
Este artículo debería interesar especialmente a las personas que acaban de descubrir el universo del puro, o que siguen buscando los mejores consejos para elegir bien su puro.
La enseña
La primera cosa que hay que comprobar, y probablemente la más importante de todas. ¡No compre sus puros en tiendas no reconocidas! No se abastecen a través de canales autorizados. Estos puros han dado a menudo la vuelta al mundo, han sido mal conservados y su composición y calidad no se acercan a las de un auténtico puro cubano.
Antes decomprar sus puros, piense en comprobar la fuente de suministro y la autenticidad de los productos. Para todos los puros cubanos, puede comprobar fácilmente la autenticidad de los productos directamente en el sitio web de Habanos, el proveedor oficial.
El aspecto visual y táctil
Para reconocer un buen puro, hay que verlo y tocarlo. De este modo, aprenderá mucho sobre el puro, su conservación y su composición.
La capa es lo primero que verá, ¡y encierra mucha información! No debe estar seca, despegada ni agrietada. De hecho, es una señal de que el puro se ha conservado con un nivel de humedad demasiado bajo. La capa debe estar ligeramente grasa para acreditar un nivel de humedad suficiente.
Con la ayuda de los dedos, sujete el puro y ejerza una ligera presión. Si el puro cede, es que está demasiado seco. Al contrario, si tiene la sensación de estar tocando una esponja, está demasiado húmedo. Idealmente, su puro debe ser firme sin ser duro.
Existen capas de diferentes colores, pero esto tendrá un impacto muy leve en el sabor de su puro. También puede observar variaciones en el color de la capa; esto indica que los puros han estado, en mayor o menor medida, expuestos a la luz directa del sol, pero no necesariamente afecta al sabor del puro. Las palabras clave del control de calidad son: temperatura y nivel de humedad.
El tamaño
El primer error que cometen los principiantes es pensar que hay que elegir un puro corto para “empezar”. Los puros cortos suelen ser mucho más concentrados y más fuertes que los puros largos, por eso no hay que caer en esta trampa. En un mismo puro con diferentes cepos, el tamaño del puro influye directamente en su intensidad. Los puros más finos arden más calientes y más rápido que los más gruesos, y los puros más largos son más suaves al principio, pero se vuelven más intensos al final.
Con esta información en mente, lo ideal es elegir el puro en función del tiempo que quieras dedicar a fumarlo. Según el motivo que te lleve a hacerlo, podrás elegir el tamaño que más te convenga. ¿Te apetece una pausa rápida? Opta por el demi-corona. ¿Quieres disfrutar de tu puro en unos cuarenta minutos? Opta por el Robusto. Si tienes una reunión de negocios de más de una hora, ¡opta por el Churchill!
Existen muchos módulos de puros, de modo que encuentres el módulo perfecto para la situación.
La fuerza
¿Te gustan los puros suaves, medios o fuertes? Eso es cuestión de preferencia personal.
Los puros suaves son perfectos para los aficionados que empiezan o para los aficionados para comenzar el día. Te desaconsejamos encarecidamente fumar un puro demasiado fuerte si estás empezando en el mundo del puro. En efecto, los puros son productos de tabaco puro y los puros fuertes tienen una carga de nicotina muy importante. Si fumas uno demasiado rápido, o si no estás acostumbrado, corres el riesgo de sufrir las consecuencias de un exceso de nicotina.
El sabor
Si no te gusta el sabor de tu puro, no querrás fumarlo. Y sería una pena. Tómate tu tiempo para identificar los sabores que te agradan y empieza fumando las mezclas que te parezcan más atractivas, o sigue las recomendaciones de los vendedores. Piensa también en hacer comparaciones con la cocina que te gusta; en los puros se encuentran muchos sabores similares a los de los alimentos.
Si no tienes demasiadas ideas, te aconsejamos que te decantes por los puros cubanos más fumados del mundo: El Partagas D No.4 y el Montecristo No.4.
El precio
Antes de comprar tus puros, conviene definir el presupuesto que quieres asignar.
Si eres principiante, te aconsejamos no comprar puros demasiado caros. Tu paladar no está suficientemente desarrollado para percibir los distintos matices que justifican su precio.
Sin embargo, ten cuidado de elegir siempre la calidad antes que la cantidad. Sería una pena acabar teniendo que fumar puros de “malo” sabor por ahorrar. Ten en cuenta que un precio elevado no garantiza siempre una buena experiencia de degustación, pero que un precio demasiado bajo suele reflejar una falta de calidad.
Conclusión
Estos consejos y trucos deberían ayudarte y orientarte en la elección de tus puros cubanos para tus degustaciones. Sin embargo, te recomendamos encarecidamente que te asesore un vendedor experimentado. Un buen vendedor sabrá guiarte hacia lo que más te convenga en función de la información que le proporciones.
Si está de paso por Madrid, pásese por nuestra tienda HABANO & ALMA en Usera: estaremos encantados de asesorarle.