Los aromas de los puros según los países
Cuando el aficionado al puro elige su módulo, busca ante todo explorar un mundo de sabores. En efecto, el puro es una cuestión de mezclas. Se trata de ensamblar varias variedades de tabaco para obtener un equilibrio perfecto entre aroma, potencia y combustibilidad. Con numerosos terruños y técnicas de producción que varían considerablemente de un productor a otro, los puros ofrecen hoy una paleta aromática casi ilimitada. Esta diversidad permite así al aficionado al puro explorar distintos sabores a su antojo. Pero, ¿cómo explicar las diferencias de aromas entre los puros?
Los distintos factores que influyen en los aromas de un puro
En el origen de un puro hay, ante todo, una planta: el tabaco. Esta planta se desarrolla obteniendo sus recursos del suelo. Así absorbe los nutrientes y los compuestos químicos singulares de la tierra que la acoge. Ahora bien, no todos los suelos tienen la misma composición química. Algunos son más arcillosos, otros más calcáreos, y no todos responden de la misma manera a las necesidades de las plantas de tabaco. Estas diferencias tienen así un impacto determinante en los aromas finales de un puro. Por consiguiente, el puro refleja la riqueza del suelo que lo vio nacer y, por tanto, su terruño.
Pero el terruño no es el único factor responsable de los aromas de un puro. Las diferencias en las técnicas de secado, fermentación y envejecimiento también pueden cambiar radicalmente los aromas de un puro. Algunos productores secan sus hojas de tabaco al aire libre en naves o invernaderos, mientras que otros utilizan máquinas industriales. La duración y las condiciones de envejecimiento también varían considerablemente de una explotación a otra. Todos estos elementos transforman los aromas de un puro y contribuyen a darle sus sabores definitivos.
Entre los distintos factores que determinan los aromas de un puro también se encuentra el diámetro de un puro. El tamaño de un módulo modifica en efecto los sabores del mismo. Dos puros liados en las mismas condiciones y con las mismas hojas de tabaco, pero de diámetros diferentes, no ofrecerán así los mismos sabores. Un módulo de gran diámetro ofrecerá en efecto sabores más pronunciados que un puro de la misma composición pero más fino. El tipo de gas utilizado para encender su puro también puede modificar sus aromas. Por ello se recomienda utilizar un gas limpio e inodoro, como el butano, para encender sus puros.
Los diferentes aromas de los puros
Al igual que cada vino ofrece sabores particulares, los puros disponen de una paleta aromática propia de cada vitola. Algunos aficionados al puro son así capaces de reconocer un terruño antes incluso de encender su puro. Aun así, existen aromas recurrentes que se encuentran en muchos puros premium. Se trata de los aromas terrosos, especiados, amaderados, vegetales, florales, melosos o incluso de cuero. Estos sabores evolucionan a lo largo de la degustación y cada tercio suele disponer generalmente de sus propios sabores. También se encuentran notas aromáticas más sutiles como notas animales, balsámicas, empyreumáticas o incluso pasteleras.
Panorama de los aromas en función de los países
Cuba
Los puros cubanos son reconocidos como los puros de mayor calidad del mercado. La marca de puros más vendida del mundo es, además, cubana: se trata de los puros Montecristo. Esta reputación se basa en varios factores. Cuba cuenta, ante todo, con un clima templado y un suelo arcillo-limoso propicios para el cultivo del tabaco. Este país posee además variedades de tabaco únicas en el mundo, reconocidas por su fuerza y su solidez, así como un saber hacer ancestral heredado de siglos de fabricación de puros enrollados a mano.
La gran mayoría de las hojas de tabaco cubanas provienen de la mítica región de Vuelta Abajo, al oeste de Cuba. Sus 4 terruños principales son Pinar del Río (para el cultivo de las hojas de tripa), Consolacion Del Sur (para el cultivo de las capas intermedias), San Juan y Martínez (tripa y capas intermedias) y San Luis (para las capas). Otras regiones como Oriente, Semi-Vuelta y Remedios se dedican al cultivo de tabaco de calidad inferior.
Las variedades de tabaco cultivadas en suelo cubano desprenden aromas complejos y variados, pero de gran finura. La degustación de puros cubanos es así rica e intensa, sin dejar de ser muy armoniosa. En ella se encuentran sabores especiados, terrosos o incluso cremosos, así como notas aromáticas sutiles como el café tostado, la canela, el chocolate, el cuero o incluso el cedro.
La República Dominicana
La República Dominicana se sitúa justo detrás de Cuba en cuanto a reputación de sus puros premium. Es además el primer país productor de puros long filler premium del mundo. La mayoría de las variedades de tabaco dominicanas provienen de Cuba, pero sus puros son conocidos por ser más suaves que los Habanos. Las principales plantaciones dominicanas se encuentran en el noroeste del país, en los valles del Cibao y de la Yaque. Estas regiones ofrecen, en efecto, un suelo muy fértil y un clima propicio para el crecimiento uniforme de las hojas.
Aunque las hojas de tabaco dominicanas son menos fuertes que sus homólogas cubanas, ofrecen una paleta aromática muy rica y suelen utilizarse en mezclas complejas. Los puros dominicanos ofrecen así sabores típicos de cacao, pan tostado, cuero o incluso frutos secos. También se distinguen por sus aromas intensos, especiados pero también terrosos.
Honduras y Nicaragua
Desde el embargo cubano de 1962 y el fin de la revolución sandinista a principios de los años 90, la producción de cigars hondureños y nicaragüenses no ha dejado de desarrollarse. La región de Esteli en Nicaragua y de Danli en Honduras acogen así la mayoría de las plantaciones de tabaco de calidad premium. Menos conocidos que sus homólogos cubanos y dominicanos, estos puros ofrecen sin embargo una gran riqueza aromática y una calidad comparable a la de sus vecinos. Estos dos países producen un tabaco potente con fuertes sabores especiados y corpulentos. También se encuentran en sus puros aromas dulces y amargos, así como notas de pimienta y cuero.
Otros países como Estados Unidos, México, Ecuador o incluso Camerún también disponen de sus propias variedades de tabaco y ofrecen puros de calidad con aromas específicos. No obstante, hay que tener presente que la cuestión de los aromas de un puro tiene una fuerte dimensión subjetiva. En efecto, apela a la memoria olfativa y gustativa de cada uno y, por tanto, puede variar de un fumador a otro.